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Hech. 25:13-27


Luego de algunos días, el rey Agripa y Berenice, vinieron a Cesarea para saludar a Festo. Mientras pasaban los días, el gobernador Festo, le contó toda la situación respecto a Pablo, como y porque había llegado ahí, y que Felix, quien era el gobernador anterior lo mantenía preso en Cesarea. Y estando en Jerusalén, se le acercaron los principales sacerdotes y ancianos de los judíos, pidiéndole que fuese condenado y aún más, que no debía seguir viviendo. Lo que él les respondió, Hech. 25:16 “A éstos respondí que no es costumbre de los romanos entregar alguno a muerte antes que el acusado tenga delante a sus acusadores, y pueda defenderse de la acusación.”, al llegar sus acusadores no presentaron nada de lo que el temía, dándose cuenta que eran cuestiones acerca de su religión, y aunque le propuse que fuera a ser juzgado a Jerusalén, él se rehusó y solicitó ser enviado a Roma, para que allá, sea juzgado por el tribunal mayor. Todo está situación llamó la atención al rey Agripa, solicitando el poder oir todo lo que este hombre de Dios, tiene que decir, y así fue como al día siguiente, fue traído Pablo delante del rey Agripa y Berenice.

Me impresiona al leer las Escrituras, como el tiempo de Pablo, guarda tanta similitud a los tiempos nuestros. Lo digo principalmente por la forma que los judíos querían resolver la situación con Pablo, querían condenarlo, sin darle ninguna posibilidad de defenderse y tener un justo juicio, y además sin tener pruebas convincentes para sustentar tales acusaciones. Hoy en día la gente espera que se tomen medidas de juicio contra alguien sólo por sus acusaciones, QUE PUEDEN SER MUY CIERTAS, pero las personas se olvidan que existen leyes y formas de llevar acabo cada acusación. Lo peor es, si no respondes a sus demandas comienzan a usar todos los medios de redes sociales, con el fin de desahogar su venganza, aunque muchos a eso le llaman justicia. Cuán distinto era la forma que tenía la Roma imperial, la cual gobernaba de una manera dictatorial, pero aún así, existía un claro sentido de justicia, Hech. 25:16 “A éstos respondí que no es costumbre de los romanos entregar alguno a la muerte antes que el acusado tenga delante a sus acusadores, y pueda defenderse de la acusación.” Cuando te vez afectado por un acto que conlleva delito, necesariamente debes presentar tu demanda ante las autoridades, ya que ellos están para establecer justicia, y no tratar de hacer justicia por tus propias manos, como lo querían hacer los judíos, pero debes saber que tienes que tener las pruebas suficientes para fundamentar tus acusaciones, y aún más si efectivamente crees que Dios es justo Él se encargará de hacerte justicia, pero también debes dar la posibilidad que el acusado pueda defenderse ante las autoridades, Rom. 13:1-7. Uno tiene la tendencia por el dolor, o el daño sufrido, tomar la justicia por su cuenta, y comienzan a reaccionar en forma vengativa, sin considerar a Dios en toda la situación. Lo otro que puedo decir, que la gente llega a ser severa con el pecado del otro, sobre todo cuando ese pecado, le afectó directamente a él, pero no tiene la misma forma de juzgar cuando él es el que peca contra otros, ahí su falta no es tan grave, Lc. 41-42. Creo sinceramente, que se hace muy necesario internalizar en nuestros corazones, QUE DIOS ES DIOS JUSTO Y QUE ÉL SIEMPRE RESPALDARÁ LA VERDAD, por lo tanto si tu crees tener la verdad, entonces sigue y busca un juicio justo ante las autoridades correspondiente y verás como Dios estará contigo. Vamos por más.

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